¿Podría el yogur bajo en grasa ayudar a evitar la diabetes?


Un estudio británico también halló una reducción en el riesgo con otros productos lácteos fermentados


Imagen de noticias HealthDay Las personas que buscan evitar la diabetes tipo 2 quizá deban aumentar la cantidad de yogurt que comen, sugiere un nuevo estudio británico.

"Lo que nuestro estudio muestra es que el yogur debe ser parte de una dieta sana", planteó la investigadora líder, la Dra. Nita Forouhi, líder de grupo del programa de epidemiología nutricional del Consejo de Investigación Médica de la Universidad de Cambridge.

Aunque este estudio no abordó de forma directa los nutrientes del yogurt o de los productos lácteos fermentados bajos en grasa que resultan más beneficiosos, la información anterior sugiere candidatos probables, aseguró.

"Incluyen el calcio, el magnesio, la vitamina D (en los productos lácteos fortificados) y potencialmente unos ácidos grasos beneficiosos, que se hallan en general en los productos lácteos", apuntó Forouhi. "Los productos lácteos fermentados, incluyendo el yogurt, probablemente tengan más beneficios, como la vitamina K y las bacterias probióticas".

Advirtió que el estudio "no prueba una relación causal, sino que resalta la importancia de considerar los subtipos de alimentos en las asociaciones entre la dieta y las enfermedades. Muchas investigaciones pasadas se han enfocado en la ingesta total de productos lácteos, mientras que nuestra investigación pudo examinar subtipos de productos lácteos".

El estudio, financiado por la universidad, aparece en la edición del 5 de febrero de la revista Diabetologia.

Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico Langone de la NYU, en la ciudad de Nueva York, dijo que el nuevo estudio "parece hacerse eco de lo que han hallado algunos estudios, aunque no todos: que los alimentos lácteos bajos en grasa podrían ayudar a reducir el riesgo de diabetes tipo 2".

La investigación emergente sugiere que los microbios intestinales tienen un importante rol en el desarrollo de la diabetes tipo 2, la inflamación y otras enfermedades, señaló.

"Los científicos también están observando los efectos de los productos fermentados de soya para la prevención o el retraso del inicio de la diabetes tipo 2", apuntó Heller. "Los alimentos fermentados contienen bacterias probióticas que son buenas para el tracto gastrointestinal. Los alimentos fermentados incluyen el yogurt y el requesón con cultivos vivos y activos, el miso, el kimchi, el kéfir [una bebida con base de yogurt] el chucrut y el tempeh".

Para el estudio, Forouhi y sus colaboradores recolectaron datos sobre 4,255 hombres y mujeres que participaron en un estudio británico de mayor tamaño. Este grupo incluyó a 753 personas que contrajeron diabetes tipo 2 durante los once años de seguimiento, y 3,502 personas seleccionadas al azar con fines de comparación.

Al observar las dietas de esas personas, los investigadores hallaron que la cantidad de lácteos ricos en grasas o de lácteos bajos en grasa no se vinculaba con el riesgo de contraer diabetes, una vez se tomaban en cuenta los factores de los estilos de vida saludables, la educación, la obesidad, otros hábitos alimentarios y la ingesta calórica total.

El consumo de leche y queso tampoco se asoció con el riesgo de contraer diabetes.

Pero lo que fue significativo fue la cantidad de productos lácteos fermentados bajos en grasa, como el yogurt, el fromage frais (un queso fresco bajo en grasa similar al requesón) y el requesón bajo en grasa que los participantes consumían, halló el grupo de Forouhi.

Entre los que comieron la mayor cantidad de esos alimentos, el riesgo de contraer diabetes se redujo en un 24 por ciento, en comparación con los que no los comían, halló el estudio.

Cuando los investigadores observaron el yogurt específicamente, el riesgo de contraer diabetes se redujo en un 28 por ciento.

El riesgo más bajo se observó entre las personas que consumían unos 4.5 tazas estándares de 125 gramos (de 4.4 onzas cada uno) de yogurt por semana. Esto también sucedió con otros productos lácteos fermentados bajos en grasa, como los quesos no maduros bajos en grasa, incluyendo el fromage frais y el requesón bajo en grasa, reportaron los investigadores.

Además, comer yogurt en lugar de otros refrigerios, como las papas fritas, redujo incluso más el riesgo de contraer diabetes tipo 2, anotaron.

Incluir alimentos fermentados como el yogurt como parte de una dieta general saludable es una buena idea, pero no lo es todo, señaló Heller, la nutricionista.

"Un factor de riesgo primario para la diabetes tipo 2 es tener sobrepeso o ser obeso", advirtió Heller. "El ejercicio regular, pasar a una dieta más basada en las plantas y alcanzar y mantener un peso saludable hará mucho por ayudar a prevenir la diabetes tipo 2".


Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Nita Forouhi, M.D., group leader, nutritional epidemiology program, Medical Research Council, University of Cambridge, England; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, NYU Langone Medical Center, New York City; Feb. 5, 2014, Diabetologia


Artritis séptica








La artritis séptica  es una infección en una articulación. Puede ser ocasionada por una bacteria, un virus, o, con menos frecuencia, por hongos o parásitos. Usualmente la infección afecta a una sola articulación grande, como la rodilla, pero

es posible que varias articulaciones se vean afectadas. El proceso infeccioso inicial puede empezar en cualquier parte del cuerpo y viajar por el torrente sanguíneo hasta la articulación. Otras fuentes de infección incluyen heridas abiertas, cirugía e inyecciones no estériles. Los niños pequeños y las personas de edad avanzada son más propensos a desarrollar infecciones en las articulaciones. El ejemplar del 4 de abril de 2007 de JAMA incluye un artículo que categoriza los hallazgos clínicos que ayudan a identificar a los pacientes que pueden tener artritis séptica.

•SEÑALES Y SIMTOMAS. Y SÍNTOMAS

• Fiebre
• Escalofríos
• Dolor severo en la articulación afectada, especialmente al moverla  FACTORES DE RIESGO
• Inflamación (aumento del líquido dentro de la articulación) • Calidez (la articulación está roja y caliente al tacto debido al aumento de flujo sanguíneo) • Fatiga y debilidad generaliza •FACTORES DE RIESGO 

  • Sistema inmunológico debilitado. En las personas con diabetes, problemas renales y hepáticos e infectados por VIH, así como quienes toman medicamentos para suprimir el sistema inmunológico, la capacidad de combatir las infecciones está disminuida.
  • Abuso en el consumo de alcohol o de otras drogas
  • Cáncer
  • Problemas previos con las articulaciones. Las enfermedades que afectan las articulaciones, incluyendo otros tipos de artritis, pueden aumentar el riesgo de artritis séptica. También pueden aumentar el riesgo cirugías previas en las articulaciones, reemplazos de articulaciones y lesiones en las mismas.
  • Heridas cutáneas. Las heridas abiertas en la piel facilitan el acceso de las bacterias al organismo.
    Artrocentesis de la rodilla




    DETECCIÓN Y DIAGNÓSTICO 
    1.  
    2. Análisis sanguíneos para identificar un aumento de glóbulos blancos y de bacterias
    3. Rayos X para identificar la inflamación dentro de una articulación y en los tejidos blandos circundantes
    4. Artrocentesis, inserción de una aguja en la articulación para obtener una muestra de líquido sinovial (de la articulación) para evaluación. El líquido sinovial normalmente es transparente. Las infecciones bacterianas pueden afectar el color, la consistencia, el volumen y la constitución del líquido sinovial normal. El análisis de la muestra puede determinar la cantidad de glóbulos blancos y el tipo de bacteria.
    5. Estudios diagnósticos. Pueden realizarse distintos estudios para identificar la presencia y la extensión de un proceso infeccioso. Comúnmente se utilizan barridos nucleares (usando colorantes y rayos X), resonancia magnética y tomografía computarizada.  

    6. TRATAMIENTO 
      El diagnóstico definitivo de un proceso infeccioso depende de la identificación del patógeno
      (organismo que causa la enfermedad) en frotis teñidos de líquido sinovial y del aislamiento del
      patógeno de cultivos de líquido sinovial. El tratamiento oportuno incluye antibióticos (usualmente
      durante 4 a 6 semanas, tomados oralmente o inyectados en las venas). Con frecuencia debe drenarse el espacio de la articulación infectada para erradicar la infección, acelerar la recuperación y reducir el dolor.
      Esto puede lograrse por medio de artrocentesis, por irrigación quirúrgica (introduciendo soluciones estériles
      a la articulación para lavarla) o por medio de desbridamiento (remoción de tejido muerto). La artritis séptica puede ocasionar daño y destrucción en la articulación, con lo cual a la larga puede requerirse cirugía de reemplazo de la articulación.